MI POSICIÓN Y VOTO. ELECCIONES 21D EN CATALUNYA

 

Vivimos en una sociedad que suele criticar a quien porta el mensaje. Nos han acostumbrado a examinar a quien expresa sus ideas con el fin de desautorizar su contenido. Prevalece el cotilleo sobre aspectos de su personalidad y pasado frente a la veracidad de su mensaje o su profundidad.

En el caso de Cataluña asistimos a este debate estéril consistente en deslegitimar al que está enfrente, todos los intervinientes tienen datos suficientes para ridiculizar al que dice o apoya lo contrario y así no se llega a absolutamente ningún acuerdo.

En mi caso la división es patente, mi familia está claramente posicionada en contra de la independencia de Cataluña y me veo obligado a una autocensura por no irritarlos o contradecirlos o, lo que es peor, entrar en una discusión sin fin cargada de odio y resentimiento. Pero no voy a ceder a la autocensura, creo que tenemos el derecho a expresarnos aunque podamos estar equivocados. La máxima expresión de libertad es, en mi opinión, la posibilidad de decir, sin miedo, lo que se piensa y actuar en consecuencia.

No niego que los que buscan la Independencia son imperfectos, como lo son los que se apoyan en la Ley para deslegitimizar la independencia o como lo soy yo mismo. No nos salvamos ninguno y es difícil hoy en día encontrar alguien con carisma suficiente como para ser respetado por todos los bandos, siempre se le encontrará un defecto que se magnificará con el objetivo de restar importancia a su mensaje. Vivimos en una sociedad imperfecta marcada por intereses particulares, miedos, medias informaciones etcétera. Pero no nos queda más remedio que seguir adelante y tomar decisiones.

Este es el caso de las elecciones del 21D, yo tengo derecho a voto porque la legislación vigente me permite decidir dónde quiero ejercer mi voto y desde el principio elegí Catalunya. Asistiremos a unas elecciones que pese a ser Autonómicas, se convertirán, de facto, en una ratificación de la Independencia. Guste o no así lo ven los convocados a este proceso electoral, así lo veo yo y así lo percibe la comunidad internacional.

El Estado dirá que son Autonómicas enmarcadas en la Constitución y un largo etcétera, pero la realidad es que los que acudimos vamos a votar a favor o en contra de la Independencia de Cataluña.

Yo soy partidario, llevo siéndolo muchos años, del reconocimiento de Catalunya como Estado, ya sea República, o lo que sea y que ello sirva para que posteriormente se vaya extendiendo al resto de España con el objetivo de erradicar la figura del monarca que para mi encarna lo más anodino y cruel de nuestro pasado. No estoy en contra de agradecer los servicios prestados a nuestro actual Rey, pero preservar monarquías es un claro anacronismo y es dar continuidad a una modalidad de gobierno que significó la sumisión sino esclavismo de nuestros antepasados.

Catalunya cuenta con todos los ingredientes para ser una Estado independiente, se podría haber optado por una vía pacífica y de colaboración mutua pero el estado español, heredero de la dictadura, no ha querido siquiera considerar esa posibilidad y ha preferido imponer a la fuerza la unidad territorial como si se tratara de algún elemento sagrado e intocable.

El Estatuto de Autonomía fue retocado y recortado por los Tribunales a petición del Partido Popular en el 2010, a lo que asistimos hoy es el resultado de aquella atrocidad.

Dentro de unos meses muchas incógnitas actuales serán resueltas pero preveo la destitución de Rajoy, nuevas elecciones generales, desaparición de Podemos como lo conocemos hoy  y el PSOE reducido a su mínima expresión y vuelta a una situación de cierta normalidad en la que se pactará un Referendum para la Independencia de Cataluña con mediación de la Unión Europea. Quisiera ser más optimista, tanto como para decir que de aquí a unos meses Catalunya se estará constituyendo como Estado, pero no se lo va a poner fácil la línea dura del Partido corrupto y elitista en el Gobierno.

Es de todos sabidos que la agenda independentista y su programa electoral tenía, y tiene, como objetivo la creación de un estado independiente. ¿De qué sirve incluir ese objetivo si su cumplimiento es imposible?  Encarcelar a quienes han cumplido su promesa electoral es inconcebible y ha sido un error garrafal fruto de la prepotencia a sabiendas de que se tiene la mayoría en el Senado.

Por último, no olvidemos que el voto de la Mujer, la abolición de la esclavitud, la independencia de Finlandia, Israel, etc… todos fueron actos contra la Ley vigente en su momento.

En cualquier caso, yo ya estoy registrado y he solicitado el voto para las elecciones del 21D...he tenido que rogar una vez más el vto, algo inaudito existiendo, como existen, mecanismos para que se garantice el ejercicio del voto de todos de forma ágil y sin tanto obstáculo.